EL AUMENTO DEL USO DEL AIRE ACONDICIONADO Y SU IMPACTO EN EL MEDIO AMBIENTE

de los hogares españoles dispone de un equipo de aire acondicionado. En la zona norte de España su uso apenas alcanza al 1% de las casas, pero en la zona sur y mediterránea el 67% de los hogares cuentan con un aparato de aire acondicionado. Y cada año las cifras aumentan cada año. (Fuente: www.idae.es)

La proporción de equipos de aire acondicionado está ligada a dos factores: el calor que hace en la zona y la capacidad económica de que se dispone. En las regiones calurosas de renta alta el uso de sistemas de refrigeración es cercano al 100%, lo que conlleva a su vez un incremento de la energía consumida.

Equipar el hogar con aire acondicionado en lugares muy calurosos no sólo es una cuestión de bienestar, es una ventaja sanitaria ya que se evitan enfermedades relacionadas con calidad del aire (alergias e infecciones respiratorias, ya que los equipos de aire acondicionado filtran el aire y lo depuran) y además se evita la presencia constante de mosquitos.

El aumento de la instalación de aires acondicionados y el aumento proporcional del consumo de electricidad a obligado a los fabricantes a invertir en I+D+I a favor del desarrollo de tecnologías menos contaminantes, de aparatos más eficientes, y de las energías renovables, con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

El objetivo es romper el círculo vicioso: aumenta la temperatura por lo que nos vemos obligados a aumentar el uso del aire acondicionado que a su vez aumenta la temperatura…

Es necesario diseñar estrategias de sostenibilidad para que el aumento del uso del aire acondicionado no suponga un gasto energético imposible de asumir. La solución la tienen clara los fabricantes: Aumentar la eficiencia de los aparatos hasta en un 30%, con esa medida se reduce enormemente el consumo de energía.

Los aires acondicionados con etiqueta energética A gastan hasta un 60% menos que los de alto consumo que ofrecen las mismas prestaciones.

Todos debemos ayudar a reducir el consumo de energía, individualmente podemos optar por comprar equipos de aire acondicionado que usen el gas R32 (mucho menos contaminante), y cuando lo usemos en nuestros hogares debemos fijar una temperatura moderada. Según las recomendaciones de IDAE, en verano, al llevar menos ropa y ser más ligera, la temperatura de confort de una casa es de 26ºC; tratar de bajar de esa temperatura conlleva un gasto del todo innecesario.

Por cada grado que se baja la temperatura en el aire acondicionado, se gasta un 8% más de electricidad, lo que además de aumentar el consumo de energía global tiene un importante peso en nuestra factura de la luz.

Medidas que puedes adoptar:

1. Poner una temperatura razonable en el termostato

2. Comprar un equipo de aire acondicionado eficiente

3. Instalar un equipo de aire acondicionado adecuado para las necesidades de cada vivienda 

4. Colocar el aparato en el lugar adecuado de la vivienda

5. Invertir en el aislamiento térmico de la vivienda

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